ES COMÚN QUE LAS EMPRESAS APROVECHEN LA LAXITUD DE LA LEY PARA CONTAMINAR SU ENTORNOA pesar de que la Ley de Responsabilidad Ambiental se creó exclusivamente como un instrumento para erradicar la impunidad en los delitos contra el ambiente, en más de un año que tiene de vigencia sólo se ha hecho valer una vez, a pesar de que se registraron 507 emergencias ambientales de diciembre de 2013 a junio de 2014, según la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).


Es el caso del derrame de sulfato de cobre al Río Sonora, que ocasionó la minera de Grupo México, en donde por primera y única vez se ha visto la aplicación de la citada ley. No obstante, el diputado federal Enrique Aubry lamenta que hay más casos en los que esta ley se ejerció, pero a través de un correo electrónico se limitó a explicar que esa información no se puede dar a conocer: “Los procedimiento derivados de la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental se encuentran reservados en virtud de que, en tanto no se resuelva el asunto, no se puede dar a conocer información al respecto”.


Lo que sí enfatizó es que en el caso de Grupo México se le exigió, con base a la ley, la reparación de los daños al río y una indemnización a las poblaciones afectadas por dos mil millones de pesos.


De acuerdo con la legislación, en casos de emergencias ambientales, como la que ocasionó el Grupo México, se debe crear un fondo para la remediación inmediata que vigilará la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), pero en ningún caso esto se le ha aplicado a los demás derrames generados por Pemex, directa o indirectamente.


El titular de la Agencia Mexicana de Impacto Ambiental, Juan Ricardo Juárez Palacios, indica que cuando existe un derrame de químicos o hidrocarburos en suelo, las medidas inmediatas son el retiro de toda la tierra afectada para que, a través de un proceso costoso, se le retiren los contaminantes. De hecho, en la Semarnat están registradas 216 empresas en el país con autorización para hacer estos trabajos, pero Pemex reconoce que no tiene recursos económicos para la remediación inmediata, mientras la Profepa no sanciona.


No obstante, el nivel de impunidad que sigue existiendo en el tema ambiental, Juárez Palacios lo atribuye a la Profepa, una institución “rebasada” por las necesidades del país. “Es muy importante que tengamos esta ley, pero también es importante que el organismo responsable de la vigilancia y del control ambiental, como es la Profepa, disponga de los recursos (humanos y físicos) necesarios para hacerla cumplir. Con Pemex no se puede decir que Profepa tenga ‘dientes’ suficientes para ello”.

PROMETEN REINVINDICAR SECTOR

Aún no hay autoridad que haga cumplir en materia ambiental a Pemex, pero ya están las puertas abiertas para que más empresas exploten los hidrocarburos.


El Congreso de la Unión creó en 2014, la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente cuya función será disminuir el índice de accidentalidad del sector de hidrocarburos, que actualmente está concentrado en Pemex, pero que eventualmente se ampliaría con la llegada de inversionistas extranjeros.


Dicha agencia entrará en funciones el 2 de marzo de 2014 de manera paulatina y se está avanzando en su configuración: fue nombrado Carlos de Regules Ruiz-Funes, quien en estos últimos cinco meses ha comenzado a conformar la esencia de esta nueva figura que promete reivindicar el sector.


“(La agencia) tiene por mandato constitucional regular y supervisar al sector de los hidrocarburos en materia de seguridad industrial y protección ambiental. Eso quiere decir que debe diseñar las normas, las regulaciones, gestionar permisos, licencias, autorizaciones y supervisar toda la actividad petrolera y de ser necesario aplicar sanciones”, explica De Regules, “estamos presentes desde la exploración, la perforación de pozos, la producción de petróleo crudo y gas, el procesamiento de este petróleo crudo y de este gas natural, su conducción por ductos, su almacenamiento, su distribución, hasta las gasolinerías. Ese es el alcance del mandato que tiene la agencia”.


Subraya que el trabajo de esta agencia no se duplica a la inspección que ya realiza la Profepa en materia industrial. Es un nuevo modelo que atenderá exclusivamente al sector de manera técnica, en busca de convertirlo en “el más limpio del mundo”.


Una de sus características será la exigencia que tendrá hacia las petroleras respecto a contar con un respaldo financiero para utilizar en casos de desastres ambientales, que se determinará de acuerdo con las labores que cada empresa vaya a realizar. También presume un sistema de inspección multinivel para asegurarse de reducir, tanto como sea posible, un eventual accidente industrial.


Lo que no asegura es que, producto de su trabajo, disminuya la incidencia de derrames, pues sostiene que en gran medida éstos son ocasionados por las tomas clandestinas. Eso, afirma, no lo puede controlar.


La agencia tendrá un personal de 200 elementos especializados en temas de hidrocarburos y contará con 600 millones de pesos para 2015.

“Cuando ocurre un incidente se actúa conforme a la ley, siempre hay un responsable, y el sitio tiene que ser remediado”. — ARTURO RODRÍGUEZ, Subprocurador Profepa“El desempeño actual del sector de hidrocarburos se compara con el resto del sector a nivel mundial y debe mejorar”. — CARLOS DE REGULES, Titular de la ANSIPA“El derrame de hidrocarburos es uno de los principales problemas ambientales que pueden ocurrir”. — RICARDO JUÁREZ, AMIA

 IMPERA LA IMPUNIDAD


Entre 2013 y 2014, la Profepa atendió en Baja California 34 emergencias ambientales, de las cuales, 15 de ellas estaban relacionadas directamente con el derrame de combustible.


A nivel nacional, Pemex presentó 524 denuncias en 2013, que derivaron en 15 sentencias. En 2014, sólo ocho sentencias surgieron de las 97 denuncias por ordeñas de poliductos. Suman 16 personas detenidas. La tasa de impunidad es notoria.


Aunque no hay un dato preciso, se estima con base en los faltantes de hidrocarburos que las tomas clandestinas han derivado en pérdidas de miles de millones de pesos. Se le suman los costos de reparación, así como gastos en la reparación de daños.


El comisionado de Pemex, Felipe Mellado Flores, informa que durante 2013 y 2014, las principales pérdidas fueron por las tomas clandestinas y el mercado ilícito de combustibles.


A nivel nacional, el crecimiento sigue en curso de esta ilegalidad. Durante 2013 se detectaron 77% más tomas clandestinas que en 2012. Y las pérdidas fueron 22% mayor en 2013 que las de 2012.


En Baja California la mayor parte de la ordeña ha sido en zonas despobladas, por lo que no se han registrado incidentes de gravedad, explica el director de Protección Civil, Antonio Rosquillas Navarro. Actualmente sólo hay dos poliductos, uno que va de Mexicali a Rosarito y otro de Rosarito a Ensenada. El primero es el que más ha sufrido de casos de ordeña.


En Sinaloa, el robo de combustible es un delito que ha crecido 59.3% en cuatro años y provocó pérdidas por más de 15 mil millones de pesos en 2014. Además, los derrames ocasionados por accidentes en las tomas clandestinas han provocado problemas ambientales que, por encontrarse cada vez más cerca de centros poblados, pudieran generar una tragedia de grandes dimensiones.


Los problemas se agravan porque Pemex, además de que no tiene el personal suficiente para atender una contingencia, tampoco cuenta con el equipamiento. Y depende de lo que le presten los cuerpos de auxilio o particulares, señala el director de Protección Civil del Estado de Sinaloa, Ismael Checa Landeros.


Las corporaciones han asegurado un millón 640 mil 693 litros de combustible.


 POR ACCIDENTE MAYORÍA DE DERRAMES


Las emergencias generadas por derrames de hidrocarburos en Durango se derivan principalmente de accidentes en los vehículos que lo transportan, aunque también existen casos “esporádicos” de impacto por tomas clandestinas en ductos, según autoridades estatales. Sin embargo, existe un aspecto más recurrente a nivel “micro” sobre el que alertaron especialistas ambientales y que se genera en los cientos de talleres mecánicos que hay en la Entidad, cuyos procedimientos no son vigilados.


Arturo Galindo Cabada, director de la Unidad Estatal de Protección Civil, aseguró que los reportes por derrame de hidrocarburos en la actual administración estatal se concreta a “hechos aislados” derivados de accidentes automovilísticos en los que se involucran pipas con combustible. En promedio de registran dos casos al año en despoblado, por lo que no se han tenido problemas de riesgo ante la población.


Reconoce que los derrames derivados de tomas clandestinas en la Comarca Lagunera son recurrentes. pero las medidas implementadas para prevenir y remediar el impacto por estas situaciones son suficientes.


En Sonora existe el problema de los derrames, pero las autoridades señalan que los daños generados no han sido tan altos ni se ha puesto en riesgo la salud de la población.


Según la Profepa, en 2014 se atendieron 10 emergencias ambientales provocadas por el derrame de hidrocarburo, misma cantidad que en 2013. El año pasado sólo ocurrió una dentro de una zona urbana, en el Parque Industrial de Hermosillo, donde se afectó una superficie de 115 metros cuadrados por asfalto líquido, mientras que el resto sucedieron en carretera.


“El tramo más recurrente es en la carretera Ímuris-Agua Prieta. Por el tipo de carretera de la sierra, el exceso de velocidad, ahí es donde a veces se generan los problemas”, indica Carlos Arias, titular de la Unidad Estatal de Protección Civil.


En cuanto a los derrames por tomas clandestinas, la mayor parte se han dado en el poliducto ubicado entre Guaymas y Hermosillo, y en menor medida entre Guaymas y Obregón.


Francisco Maytorena Fontes, subdelegado de Inspección Industrial de la delegación estatal de la Profepa, aseguró que el recurso más contaminado por estos eventos ha sido el suelo, y los casos en que se afectan cuerpos de agua o población humana son muy escasos.


Para Héctor Duarte Tagles, especialista en ingeniería ambiental industrial, es necesario que el Gobierno realice más verificaciones en los ductos.


Todos tienen listos sus recipientes vacíos. Sólo están a la espera del grito de alerta para tomar garrafones y cubetas, y correr hasta al punto de donde brote el producto. Ya es habitual ver esa escena en las comunidades ubicadas a lo largo del gasolinoducto de Pemex Minatitlán-Villahermosa, en los municipios de Huimanguillo y Cárdenas, en Tabasco. Es un corredor de comunidades rurales cercanas a la carretera federal número 180, que el crimen organizado ha tomado para colocar “tomas clandestinas” para “ordeñar” el combustible.


La comunidad sabe que luego de que llenen las pipas o tanques que se llevan en camiones, les dejarán abierto el ducto que derrame y los pobladores vecinos tomen libremente. La voz de alerta entre los campesinos, es una especie de “reguero de pólvora”. Es como una fiesta que no mide riesgos, no importa el sexo ni la edad, pues todos corren a buscar sus respectivos depósitos de almacenamiento de combustible que emana de la tubería de Pemex.


Es una constante leer, escuchar y ver, la noticia de que en Cárdenas y Huimanguillo se registró un derrame en un ducto que transporta diesel o gasolina. Para los lugareños es un festín, pues saben que al registrarse una “toma clandestina” u “ordeña”, de un ducto, implica un extra económico para sus familias. Los campesinos luchan contra el tiempo, mientras llegan los “servicios especiales” de Pemex, ya que en ese lapso tienen la oportunidad de recolectar el combustible derramado, con todo tipo de depósitos que van desde pequeños tanques de 20 litros hasta de 50.


El equipo de acarreo son bicicletas, motos, triciclos y hasta camionetas en la que transportan la captación del energético, ya sea para su venta o consumo propio.

507CRISIS

ambientales se presentaron entre 2013 y 2014 .

1,6MILLONES

de litros de combustible han sido asegurados.

? Ley de Responsabilidad Ambiental PEMEX DESASTRES pulse: a para ver nota anterior, s siguiente, i para ir al inicio, f para ir al final.

View the original article here

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *