Han pasado 14 años desde que Seth Godin acuñara el término “Permission Marketing” en el que proponía que frente a una persona extraña, teníamos pocas probabilidades de convertirlo directamente en un cliente. Esta teoría indicaba que el proceso de venta de una empresa debe asemejarse al proceso natural que siguen los seres humanos al relacionarse. Para seguir esta regla, debíamos convertir a los extraños en amigos y luego nos sería más fácil convertir a amigos en clientes.

La mayoría de empresas han vivido estos 14 años haciendo exactamente lo contrario a lo que recomendaba Seth Godin. Todas nuestras acciones comerciales tienen el objetivo de encontrar personas extrañas, conseguir que vean nuestra oferta (lo más acosador posible) y que se conviertan en nuestros clientes por agotamiento. Evidentemente los problemas de este tipo de acciones, se notan mucho más cuando vivimos entornos económicos difíciles como el actual.


En estos 14 años ya han aparecido algunos conceptos que refuerzan las ideas de Seth Godin. Inbound Marketing o Marketing de atracción, son conceptos que proponen acciones para llevar a la práctica procesos de venta desde Internet. Estas acciones deben conseguir que personas extrañas a una marca, dejen voluntariamente sus datos y que podamos incluirlos en nuestro ciclo de venta.


El marketing convencional sería una especie de Outbound Marketing, donde las acciones comerciales se centran en aparecer delante de posibles clientes y ofrecer productos sin pedir permiso previamente. Algunos ejemplos son: el envío de emails a personas que no esperan recibirlos; anuncios en la radio, esperando que desconocidos estén deseosos de comprarnos; anuncios en prensa, donde si nadie nos conoce inspiramos poca confianza; páginas Web donde decimos que somos los mejores; perfil en Facebook donde publicamos nuestros productos y nadie quiere saber de ellos; cuenta en Twitter donde hacemos retweet a todo lo que vemos para parecer útiles; así podemos seguir…


Al marketing de atracción se le reprocha, la dificultad de crear contenidos de valor para conseguir crear la relación necesaria para convertir a un cliente potencial captado, en un cliente final. Los formatos de contenido pueden ser artículos, vídeos, ebooks, eventos, formación, charlas, etc. Efectivamente, puede que no sea tan fácil la creación de contenidos de valor, pero el coste de conversión de clientes es mucho menor que los métodos tradicionales y es mucho más efectivo.

Por más de 10 años se ha dedicado a los negocios. Conferencista internacional. Escritor de dos libros en Multinivel “Triunfa en Multinivel” y “Patrocina en Multinivel” Autor del sistema “El secreto de los 10 mil dólares”

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